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No sería más capaz que las consolas actuales
Los primeros análisis técnicos de Steam Machine ya están disponibles y coinciden en una conclusión: si se compara únicamente como consola, el nuevo dispositivo de Valve ofrece un rendimiento inferior al de PlayStation 5 y Xbox Series X. No obstante, los especialistas destacan que se trata de un producto con un enfoque diferente, ya que se lo presenta como una PC compacta para la sala con SteamOS, pensado para combinar la sencillez de una consola con la flexibilidad del ecosistema computacional.
De acuerdo con las pruebas realizadas por LTT Labs y Digital Foundry, el diseño de la Steam Machine es uno de sus principales atractivos. Su formato compacto, conocido como "GabeCube", apuesta por una construcción modular y un eficiente sistema de refrigeración. En su interior incorpora un procesador personalizado basado en Zen 4 con seis núcleos y doce hilos, capaz de alcanzar hasta 4.8 GHz, ofreciendo un rendimiento competitivo en tareas de procesamiento.
Sin embargo, el apartado gráfico es donde aparecen sus mayores limitaciones. La consola utiliza una GPU basada en RDNA 3 con 28 unidades de cómputo y 8 GB de memoria de video, un rendimiento comparable al de una Radeon RX 7600, considerada una tarjeta de gama media desde 2023. Según los análisis, esto provoca que la máquina tenga dificultades para mover los títulos más recientes en 4K, especialmente si se busca mantener una tasa estable de 60 cuadros por segundo.
En resolución 1080p, la experiencia es mucho más sólida. Juegos como Cyberpunk 2077, Shadow of the Tomb Raider y Forza Horizon 6 alcanzan los 60 FPS con configuraciones medias o altas, aunque otros títulos más exigentes, como DOOM: The Dark Ages, requieren reducir considerablemente la calidad gráfica. Al subir hasta 4K, Valve depende del escalado mediante FSR y de ajustes gráficos más agresivos para acercarse al objetivo de 60 FPS, algo que PS5 consigue con mayor estabilidad en varios juegos.
Las comparativas directas también muestran diferencias interesantes. En God of War Ragnarök, por ejemplo, PS5 logra entre 69 y 86 FPS, mientras que PS5 Pro alcanza entre 100 y 120 FPS. Por su parte, Steam Machine obtiene entre 61 y 81 FPS ejecutando el juego a 1440p nativo, un resultado competitivo frente a la consola estándar de Sony, aunque sin superarla de forma consistente y quedando lejos del rendimiento ofrecido por PS5 Pro.
Al final, los clientes decidirán si lo vale
Donde la propuesta de Valve sí sobresale es en su eficiencia y versatilidad. Bajo carga, el equipo registra un consumo cercano a 176 W, mantiene temperaturas alrededor de los 70 °C y un nivel de ruido de aproximadamente 41.4 decibeles, cifras bastante contenidas para un PC de estas características. Además, ofrece acceso a Steam, compatibilidad con mods, tiendas alternativas y un entorno Linux cada vez más optimizado para jugar desde la sala.
El aspecto más debatido continúa siendo su precio. Steam Machine parte de $1,049 dólares en su versión de 512 GB y alcanza los $1,359 dólares en el modelo de 2 TB, sin considerar el costo del control en algunos paquetes. Esto la sitúa muy por encima del precio de PS5 y Xbox Series X, por lo que, en términos de potencia por dólar invertido, las consolas tradicionales siguen ofreciendo una mejor relación costo-beneficio.